Una llamada urgente alerta a las autoridades de Tailandia acerca de la desaparición de cuatro fuentes radiactivas. Cuando un camión activa una alarma por radiación en el puesto de control de Padang Besar, en la frontera de Tailandia con Malasia, se frustra un intento de introducir clandestinamente por la frontera las fuentes robadas.
Este escenario ficticio marcó el comienzo de MITSATOM, un ejercicio de preparación multilateral a gran escala llevado a cabo en Asia Sudoriental en julio de 2025. Indonesia, Malasia, Singapur y Tailandia, siguiendo el objetivo en común de fortalecer la seguridad física nuclear en sus fronteras marítimas y terrestres, aunaron esfuerzos para poner a prueba la colaboración y la comunicación transfronterizas encaminadas a recuperar fuentes radiactivas.
La finalidad del ejercicio MITSATOM, organizado por el Departamento de Energía Atómica de Malasia con el apoyo del OIEA, era mejorar la respuesta coordinada para rastrear, detectar y mantener en condiciones de seguridad fuentes radiactivas objeto de contrabando. Los ministerios, las autoridades reguladoras nucleares, las fuerzas policiales, las guardias costeras, las aduanas y otras autoridades competentes de los países participantes trabajaron en estrecha colaboración a fin de evaluar y reforzar su grado de preparación para detectar amenazas para la seguridad física nuclear transfronterizas y responder ante estas. El ejercicio generaba un entorno de capacitación realista que activó los protocolos de seguridad y, de esa manera, permitió poner a prueba la disponibilidad operacional y la coordinación interinstitucional.
“La cooperación y la coordinación a escala regional son imprescindibles para promover la seguridad física nuclear en las fronteras, ya sean marítimas o terrestres —afirma Elena Buglova, Directora de la División de Seguridad Física Nuclear del OIEA—. El OIEA presta apoyo a iniciativas internacionales y regionales que fomentan la colaboración entre países vecinos a fin de garantizar que estén bien preparados para actuar con rapidez en caso de un incidente transfronterizo relacionado con la seguridad física nuclear”.
El OIEA desempe?a un papel central en el fortalecimiento del marco de seguridad física nuclear a escala mundial y en la coordinación de la cooperación internacional en actividades relativas a la seguridad física nuclear. Su programa de seguridad física nuclear está concebido para ayudar a los países que lo soliciten a cumplir los requisitos previstos en los instrumentos internacionales jurídicamente vinculantes y no vinculantes, y a establecer y mantener regímenes de seguridad física nuclear eficaces a nivel nacional.
Según el escenario del ejercicio MITSATOM, una organización delictiva de la región había robado cuatro fuentes radiactivas de un lugar de almacenamiento autorizado que se encontraba en Tailandia. Esta organización tenía pensado trasladar las fuentes a Malasia por tierra y de allí a Singapur e Indonesia por mar utilizando peque?as embarcaciones. Las autoridades de Tailandia interceptaron una fuente en el paso fronterizo terrestre con Malasia, las autoridades de Malasia se apoderaron de otra en aguas de su territorio antes de que esta fuente llegara a Singapur, y las autoridades de Indonesia aprehendieron la tercera fuente radiactiva en sus aguas territoriales. Las autoridades de Singapur interceptaron la cuarta fuente en el puesto de control fronterizo terrestre con Malasia.
Malasia: mayor resiliencia y confianza
Dada su proximidad a rutas marítimas de importancia fundamental, como el estrecho de Malaca y el mar de China Meridional, Malasia es un punto de confluencia clave para el transporte y el comercio mundiales. Para las autoridades nacionales del país, el ejercicio conjunto fue un esfuerzo colectivo para fomentar la confianza mutua, mejorar las capacidades regionales y reforzar la resiliencia del marco de seguridad física en el ámbito marítimo de Asia Sudoriental frente a las amenazas para la seguridad física nuclear.
“Al organizar el ejercicio MITSATOM de 2025, Malasia saca mucho provecho de la exposición de primera mano a diversas prácticas operacionales, una mejor coordinación interinstitucional a nivel nacional, y la valiosa experiencia en gestión de escenarios complejos en tiempo real”, asegura Monalija Kostor, Subdirectora General del Departamento de Energía Atómica de Malasia.
Indonesia: mejora de capacidades
Debido a la gran extensión de su litoral ya que su territorio comprende más de 17 000 islas, y al gran volumen de tráfico marítimo que atraviesa sus aguas, Indonesia es vulnerable a actividades ilícitas, entre estas, el contrabando de materiales nucleares y otros materiales radiactivos.
“Reforzar las medidas de seguridad física nuclear en las fronteras marítimas es un imperativo a nivel regional e internacional —indica Wita Kustiana, Coordinadora de Concesión de Licencias para Instalaciones Nucleares sin Reactor del Organismo de Reglamentación de la Energía Nuclear de Indonesia—. La participación en ejercicios es una parte fundamental de la estrategia de Indonesia para mejorar sus capacidades de detección y respuesta, así como su comunicación con el público”.
Hace poco, el OIEA facilitó a Indonesia equipo de detección para aumentar la capacidad de la guardia costera en materia de detección de amenazas para la seguridad física nuclear y respuesta ante ellas en aguas territoriales.
Singapur: un enfoque proactivo
Singapur también ocupa una posición geoestratégica en la confluencia de importantes rutas marítimas internacionales. Los funcionarios de la Agencia Nacional de Medio Ambiente y de la Autoridad de Inmigración y Puestos de Control de Singapur, responsable de la seguridad de los puestos de control fronterizos terrestres, aéreos y marítimos, participaron en el ejercicio MITSATOM de 2025 junto con la policía.
“Ante el creciente interés por la energía nuclear que hay en distintas parte de Asia Sudoriental, los países de la ASEAN han estado trabajando estrechamente para crear capacidades, establecer normas de seguridad robustas y mejorar la coordinación y cooperación en la respuesta a emergencias —dice Tan Yoke Ping, Subdirector del Departamento de Ciencia y Tecnología Nucleares de Singapur—. Gracias a este enfoque proactivo, la región se mantiene preparada y resiliente en un contexto cambiante”.
Tailandia: la colaboración internacional es fundamental
Para Tailandia, país con varios importantes puertos que son centros vitales para el transporte marítimo internacional, es una prioridad garantizar que haya controles fronterizos eficaces a fin de prevenir el tráfico ilícito de materiales nucleares y otros materiales radiactivos por sus fronteras marítimas.
“Este ejercicio ha contribuido a que la región sea más segura en todo sentido —se?ala Rungrueng Kitphati, Director General del Departamento de Servicios Científicos y Secretario General en funciones de la Oficina de átomos para la Paz—. Tailandia se ha comprometido a mejorar la seguridad física nuclear en sus fronteras marítimas mediante la cooperación con el OIEA y las naciones asociadas de la región. Esperamos con interés seguir colaborando para alcanzar nuestros objetivos en común”.